EL CIM Y EL ARTE

EL CIM Y EL ARTE

El “Arte” en sí, que constituye una manifestación del ser humano sinónimo de capacidad, talento y experiencia, en la Cirugía Plástica se expresa como un tratamiento creativo y reconstructivo en busca de la Belleza y la Armonía, tanto en la normalidad como en la enfermedad: es el Arte de la Cirugía.

La labor del cirujano se asemeja a la del artista que lucha por dominar la materia insuflándole una expresión y dotándola de una forma. Como la pintura o la escultura, también la cirugía tardó en ser reconocida como una actividad superior, intelectual, cosa que tenían reconocidos el médico y la medicina desde la antigüedad.

Miguel Ángel fue el primero en tomar conciencia plena de la autonomía del artista y de su poder creador, y fue también el primero al que se le reconoció. Sus estudios de anatomía sobre cuerpos de fallecidos le permitieron poder dibujar, pintar y esculpir formas del cuerpo humano que nadie antes había conseguido representar, y que asombraron a sus contemporáneos, y todavía hoy a nosotros. Miguel Ángel discutió sobre la propia definición de escultura: él afirmaba que era el arte de quitar lo que sobraba, en oposición al modelado, que consistía en añadir lo que faltaba. Tuvo que dar vida a un bloque de mármol muerto, que otro escultor había intentado tallar antes sin éxito. El resultado fue el David, que es una invitación a la excelencia para cualquier cirujano plástico.

Casi cuatro siglos más tarde, el escultor Auguste Rodin se plantea que el artista no debía ser un esclavo del modelo, al contrario: era el artista el que escogía, con su propio ojo y sensibilidad, al objeto a representar y por medio de su imaginación era capaz de modificarlo para crear así una imagen totalmente nueva a los ojos del mundo.
Así, las anatomías que crea Rodin tienen unas proporciones que vienen impuestas por las exigencias del sentimiento y no por reglas biológicas. Rodin usa el cuerpo humano y la anatomía como una herramienta de expresión de la psicología y los sentimientos humanos, elevando a la escultura por encima de las exigencias de fidelidad al natural.
Se conservan varias versiones originales de la obra Las manos de Dios, en la que recrea en mármol el gesto divino de la creación mediante el modelado de las formas sobre la piedra primigenia sin desbastar. Esa es también la mano del escultor y, en cierta medida, también puede ser la del cirujano plástico que esculpe la figura humana

Los pintores se han interesado por representar la figura humana con mimo, pero ahora sabemos que algunos grandes artistas representaron el cáncer de mama en sus obras.
Rafael, contemporáneo de Miguel Ángel, hace que la Fornarina  en su retrato se señale el corazón mientras sostiene el pecho desnudo. Allí donde indica el dedo hay una retracción de la mama, un bulto, decoloración de la piel, una ligera protuberancia en la axila e hinchazón del brazo, todos ellos indicios de un tumor.
El propio Miguel Ángel muestra en el pecho izquierdo de su alegoría de la Noche varias anomalías asociadas a un caso avanzado de cáncer de mama, que queda así inmortalizado en el mármol. Dice Vasari, su discípulo y biógrafo, que un siglo más tarde, Rembrand en la Sagrada Familia parece representar un tumor benigno en el pecho izquierdo de la Virgen. Sin embargo, en Betsabé con la carta de David, la mujer muestra en su pecho izquierdo una invaginación de la piel y tumoraciones en la axila. La modelo es seguramente la propia compañera del pintor, que murió unos pocos años más tarde. La obra se pudo contemplar en 2008 en el Museo del Prado de Madrid, y ahora en París, en el Museo del Louvre.
Rubens, el pintor más afamado de su tiempo, presenta en tres obras la evolución de un cáncer de mama, tal y como lo debió observar en la misma modelo, a la que pintó con rostros diferentes. Orfeo y Eurídice,  Diana y y sus ninfas sorprendidas por los faunos y Las tres Gracias, que se exponen en el Museo del Prado, contienen ejemplos de pechos alterados: Eurídice está en una fase inicial; la ninfa con los brazos levantados tiene en su pecho izquierdo un tumor profundo; la Gracia de la derecha tiene en el suyo una tumoración  que corresponde ya a un cáncer de mama localmente avanzado.

CONVERTIDOS EN GALERÍA DE ARTE

El Centro CIM se convierte en la Galería de Arte de aquellos que desean expresarse a través de sus obras. Obras que están a disposición del público y que el Dr. Fernández Delgado vive con entusiasmo. Si quieres información o estás interesado en alguna de las obras que se exhiben

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